Arte 2018

FICUNAM REVELA LA IMAGEN DE SU OCTAVA EDICIÓN

Un fondo acuoso, marmoleado. Unos anteojos, unos huesos, unos peces. Un reloj sin manecillas como componente del sueño: un reloj sin tiempo. En este espacio en movimiento conviven objetos que dentro de una narración cinematográfica tomaron papeles protagónicos. Algo de enigma rodea este patrón de elementos, una acción continua que refiere directamente al cine materializa la nueva imagen de FICUNAM.

Con esta propuesta de Pablo Vargas Lugo (Ciudad de México, 1968), sólido representante del arte contemporáneo en México, celebramos nuestra octava edición.

"La imagen no tiene un valor absoluto. Imágenes y sonidos deberán su valor y su poder sólo al uso que tú les asignes."

Robert Bresson

¿Quién es?

 Pablo Vargas Lugo

El trabajo de Pablo Vargas Lugo (Ciudad de México, 1968) es enigmático. El collage, el dibujo formal y la instalación, desarrollan juegos visuales y conceptuales que refieren a la extinción de los dinosaurios, a máquinas voladoras, a catástrofes naturales. Su obra, difícil de calificar hasta por los más expertos, inaugura territorios de encuentro que el artista ha hallado entre representaciones del tiempo y el espacio aprehendidas de las filosofías clásicas, la astronomía, la cartografía y la arqueología. La percepción acerca del tiempo, la tensión entre la fuerza y la vulnerabilidad, el juego entre lo abstracto y lo tangible, son algunos de los temas que resurgen a lo largo de la línea que Pablo Vargas Lugo ha trazado en la plástica contemporánea durante su sobresaliente trayectoria.

Pablo Vargas Lugo es uno de los más sólidos representantes del arte contemporáneo en México. Estudió Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM. Ha expuesto individual y colectivamente en Francia, México, Perú, España, Estados Unidos, entre otros países. También ha impartido simposios y conferencias en distintas partes de América, Asia y Europa. Forma parte de una generación que comenzó a exponer a principios de la década del noventa y ha conseguido trascender las fronteras de nuestro país llevando el arte mexicano a las principales muestras del mundo.

El trabajo de Vargas Lugo opera desde una enorme libertad que busca salir de los medios tradicionales explorando nuevos esquemas visuales para sus creaciones. En su trabajo evoca ese momento de perplejidad que sucede cuando el espectador ve pero no comprende, donde la imagen excede al lenguaje. Un arte mudo.  Donde la imagen es el centro, y el foco está en los aspectos formales del trabajo, en las percepciones y asociaciones que la obra sugiere.

Mover el punto de vista, encontrar nuevas escalas de espacio y tiempo y de representación de los fenómenos es la búsqueda disruptiva de Pablo Vargas Lugo. Una invitación para el espectador a desplazar su enfoque y orientarlo hacia nuevos territorios, a sumergirse en la experiencia de la imagen. FICUNAM acompaña esta propuesta en su octava edición.